Ciudadano Capitán de Navío Cuerpo General Diplomado de Estado Mayor Hugo Argote Oropeza, Jefe del Curso de Mando Superior y Seguridad Nacional del Centro de Estudios Superiores Navales; ciudadanos cursantes de la maestría en Mando Superior y Seguridad nacional, reciban todos ustedes un cordial saludo.
El C. Almirante Marco Antonio Peyrot González, Secretario de Marina, me invitó para que disertara en esta Institución como Presidente de la Comisión de Marina de la Cámara de Diputados la conferencia denominada "La importancia de la Comisión de Marina en el desarrollo nacional", esta conferencia la desarrollaré bajo la siguiente mecánica:
Como primer punto, considero importante mencionar brevemente lo referente al Poder Legislativo dentro del marco jurídico Constitucional; entonces ¿Qué es una comisión legislativa? y ¿cuál es la importancia de la Comisión de Marina en el desarrollo nacional?
El Poder Legislativo y su marco Constitucional.
Las elecciones del 2 de julio del año 2000 han sentado un precedente histórico en nuestro país en el ámbito político, un cambio sustancial. Los mexicanos depositaron la confianza en el Partido Acción Nacional, del cual soy parte; al perder el Partido Revolucionario Institucional la Presidencia de la República y la mayoría en las Cámaras Legislativas. Este hecho, a los ojos del mundo, es considerado la total apertura democrática de nuestra Nación y la madurez con que los mexicanos nos conducimos en una transición democrática.
Es importante mencionar que el partido del Presidente de la República no es mayoría absoluta dentro de las Cámaras Legislativas, lo que ha hecho que exista una real división de poderes y corresponsabilidades en las acciones del Gobierno.
El trabajo de las Cámaras ha sido muy dinámico en esta LVIII Legislatura, pues los diputados trabajamos para que las leyes y acuerdos vayan consensadas por todas las fracciones representadas en el Congreso.
Nuestra Constitución en su Título Tercero, Capítulo II, Artículos 51, 52 y 55 señalan la integración, número de diputados, así como los requisitos para ser electo.
En lo referente a las facultades exclusivas de la Cámara de Diputados, éstas se encuentran expresadas en el Artículo 74 de la Constitución Política; de las principales están:
Expedir el Bando Solemne para dar a conocer en toda la República la declaración de Presidente electo que hubiere hecho el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Coordinar y evaluar sin perjuicio de su autonomía técnica y de gestión el desempeño de las funciones de la entidad de fiscalización superior de la Federación.
Examinar, discutir y aprobar anualmente el Presupuesto de Egresos de la Federación.
Declarar si hay o no lugar a proceder penalmente contra los servidores públicos que hubieran incurrido en delito en los términos del Artículo 111 Constitucional, así como conocer de las imputaciones a que se refiere el Artículo 110 de la Constitución que se les hagan y fungir como órgano de acusación en los juicios políticos que en su contra se les instauren.
Es importante mencionar quiénes son los facultados para iniciar Leyes o Decretos, y el Artículo 71 de la Carta Magna señala que este derecho compete al Presidente de la República, a los diputados, senadores y a las Legislaturas de los Estados.
Por otra parte, el Artículo 72 de la Constitución nos refiere en lo general el proceso legislativo en el que se establece que todo proyecto de Ley o Decreto, cuya resolución no sea exclusiva de alguna de las Cámaras, se discutirá sucesivamente en ambas, observándose el Reglamento de Debates sobre la forma, intervalos y modo de proceder en las discusiones y votaciones.
¿Qué es una Comisión Legislativa?
El trabajo legislativo se descansa en las comisiones que son órganos constituidos por el Pleno, que a través de la elaboración de dictámenes, informes, opiniones o resoluciones contribuyen a que la Cámara cumpla sus atribuciones Constitucionales y legales.
Entre las Comisiones ordinarias de la Cámara de Diputados están la de Marina, Defensa Nacional, Presupuesto y Cuenta Pública, Hacienda y Crédito Público, Gobernación y Puntos Constitucionales, Justicia y Derechos Humanos,
El trabajo de las Comisiones en lo general se corresponden con los ramos de la Administración Pública Federal, y dentro de sus facultades que le marca la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos está:
1. Hacer el estudio del informe anual de las Dependencias del Ejecutivo Federal a que se refiere el primer párrafo del Artículo 93 Constitucional, según su competencia. Al efecto, formularán un documento en el que consten las conclusiones de su análisis; en su caso, podrán requerir mayor información del ramo o solicitar la comparecencia de servidores públicos de la Dependencia ante la propia Comisión.
2. Dar opinión fundada a la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública con base en los informes que rindan el Poder Ejecutivo Federal y las demás entidades fiscalizadas, en los términos del Artículo 79, fracción I de la Constitución.
3. Elaborar su programa anual de trabajo.
4. Resolver los asuntos que la Mesa Directiva de la Cámara les turne.
Las Comisiones se integrarán hasta por treinta diputados, el encargo de sus integrantes será por el término de la Legislatura, ningún diputado pertenecerá a más de tres de ellas. La Junta de Coordinación Política postulará a los diputados que deben presidirlas y fungir como secretarios, cuidará que su propuesta incorpore a los diputados pertenecientes a los distintos grupos parlamentarios, de tal suerte que se refleje la proporción que representen en el Pleno y tome en cuenta los antecedentes y la experiencia legislativa.
Lo anterior nos ayuda a tener una visión somera respecto al funcionamiento interno de la Cámara de Diputados con relación a sus comisiones.
En referencia a la gobernabilidad de la Cámara de Diputados, la actual Ley Orgánica establece la Junta de Coordinación Política que se integra con los coordinadores de cada grupo parlamentario y es la expresión de la pluralidad de la Cámara, como órgano colegiado en el que se impulsan entendimientos y convergencias políticas con las instancias y órganos que resulten necesarios a fin de alcanzar acuerdos para que el Pleno esté en condiciones de adoptar las decisiones que Constitucional y legalmente le correspondan.
Entre los principales acuerdos logrados por las diferentes fracciones parlamentarias el 30 de septiembre del 2000, se logró la asignación del número de presidencias de Comisiones para cada grupo parlamentario de acuerdo a su proporcionalidad cuantitativa, quedando la LVIII Legislatura de la siguiente forma: a la fracción parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional, con 19 Comisiones; a la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional, con 17 Comisiones; a la fracción parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática, con cuatro Comisiones; a la fracción parlamentaria del Partido Verde Ecologista de México, con dos Comisiones; y a la fracción parlamentaria del Partido del Trabajo, con una Comisión.
Entre otro de los acuerdos motivados por la actual proporcionalidad, se estableció que las comisiones se integrarán de tal forma que ningún partido pudiese tener mayoría absoluta.
En el caso de la Comisión de Marina, ésta quedó integrada por veintiocho diputados; doce del PAN, once del PRI, tres del PRD y dos del PVEM. Lo anterior repercute en las funciones que desempeño como Presidente de Comisión, puesto que para obtener un consenso aprobatorio de los dictámenes y actividades a realizar, nos vemos obligados a efectuar un adecuado trabajo profesional y político entre las fracciones parlamentarias representadas en la Comisión. La instalación de la Comisión de Marina fue el día once de octubre del año dos mil.
La Comisión de Marina para su funcionamiento tiene una junta directiva integrada por un presidente y tres secretarios. El Presidente y un secretario somos de la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional y los otros dos secretarios del Partido Revolucionario Institucional.
LA IMPORTANCIA DE LA COMISION DE MARINA EN EL DESARROLLO NACIONAL.
Para empezar este capítulo, quiero mencionarles que la Presidencia de la Comisión de Marina no es presidida por un militar de carrera, lo que es considerado un precedente en la Cámara de Diputados.
Para ser Presidente de esta Comisión, la fracción parlamentaria a la que pertenezco al proponerme como tal tomó en cuenta mi perfil laboral y académico en la experiencia adquirida como Subdirector interino y Jefe del Departamento de Biología Marina, adscrito al Instituto Oceanográfico de Manzanillo de la Secretaría de Marina, y los estudios de la Maestría en Ciencias Marítimas.
Quiero mencionarles que es muy saludable que las Comisiones tanto de Marina como de Defensa Nacional en las Cámaras no sean presididas por militares, mi opinión la fundo en que dada la formación militar les impide en muchas ocasiones opinar o sugerir al Ejecutivo y a los mismos Mandos Titulares de las Secretarías; esto lo constaté en el poco trabajo legislativo que han dejado las Presidencias de las comisiones que nos han antecedido. Si bien es cierto que falta conocimiento en materias militares, esto podría subsanarse si las Comisiones tuvieran asesores de la Armada de México, del Ejército y Fuerza Aérea.
Y como sabemos, es facultad del Congreso levantar y sostener a las Instituciones Armadas de la Unión a saber Ejército, Marina de Guerra y Fuerza Aérea nacionales y para reglamentar su organización y servicio; así como para dictar leyes según las cuales deban declararse buenas y malas las presas de mar y tierra, y para expedir leyes relativas al derecho marítimo de paz y de guerra, de conformidad con el Artículo 73 fracciones XIII y XIV de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
La dinámica de trabajo de esta Comisión ha sido en descansar en todos sus miembros la responsabilidad parlamentaria de acuerdo a nuestra competencia, creándose varias subcomisiones plurales de trabajo de las que hablaré más adelante de tres de ellas.
Durante las primeras reuniones de trabajo fue notorio que la mayoría de los diputados integrantes de la Comisión de Marina desconocían en absoluto no sólo la legislación sino todas las funciones que desarrolla la Secretaría de Marina Armada de México, siendo necesario tener un acercamiento con esta Institución. En la pasada Administración, el entonces Titular de esa Dependencia nos dio una exposición de las atribuciones de la Armada de México y se programó un viaje a bordo de los buques "Holzinger" de Tampico a Veracruz, que por cierto nos tocó mal tiempo.
Como complemento se han visitado los astilleros de Marina, donde se construyen los buques de guerra acudiendo a las ceremonias de botadura de éstos en Tampico, Tamaulipas, y Salina Cruz, Oaxaca; por otra parte, se han visitado los planteles educativos para que tuviéramos conocimiento de la formación, instrucción, capacitación y adiestramiento del personal que integra la Armada de México.
Consideramos que los miembros de la Comisión de Marina tenemos a la fecha un panorama más general de lo que es la Armada de México, y ello nos permite legislar y opinar al respecto; los viajes programados y las visitas nos han servido para evaluar si se está cumpliendo con el Plan Nacional de Desarrollo y si se está ejerciendo el presupuesto asignado por la Cámara de Diputados.
Los integrantes de la Comisión de Marina hemos estado atentos del trabajo que realiza la Armada de México, como Institución Militar Nacional de carácter permanente, cuya misión es emplear el poder naval militar de la Federación para la seguridad interior y defensa exterior del país.
Conocemos el Programa Institucional de Desarrollo 2001-2006 que fue presentado en Manzanillo, Colima el 13 de agosto del 2001, donde los legisladores constatamos las necesidades, los retos a corto y largo plazo de la Institución; la eminente e impostergable renovación de la flota de guerra para afrontar los nuevos problemas de Seguridad Nacional, que con la nueva globalización mundial y recientemente la lucha contra el terrorismo pueden afectar los intereses nacionales.
Dentro del Programa Institucional de Desarrollo se trazaron los objetivos de la Armada, como son:
Preservar la Soberanía de nuestro Territorio Nacional.
Desarrollar en forma armónica y equilibrada la capacidad de la Armada, fortaleciendo su proceso de modernización, de conformación con las prioridades de Seguridad Nacional.
Mejorar los mecanismos de coordinación y cooperación interinstitucional en el marco de la Seguridad Pública, para garantizar las condiciones de seguridad que la sociedad demanda.
Modernizar las estructuras y procedimientos educativos, logísticos y administrativos de la Armada.
Impulsar el desarrollo marítimo nacional.
Coadyuvar con la realización de programas especiales en atención a las necesidades de la población.
Promover el uso y aprovechamiento de la tecnología y de la información.
Para poder cumplir este aspecto, es indudable que lo fundamental es la asignación del presupuesto que le corresponde a la Secretaría de Marina anualmente y dada la situación económica en que se encuentra nuestro país, el Congreso no incrementó el presupuesto, pero es conveniente mencionar que la Iniciativa del Ejecutivo representó un decremento de $354930,000.00.
Por lo que esta Comisión creó la SUBCOMISIÓN DE PRESUPUESTO DE LA SECRETARIA DE MARINA
A) Considerando que la formación de nuestras Fuerzas Armadas mexicanas no son deliberativas, pues la disciplina y lealtad a las Instituciones lo demuestra, lo que hace que no exijan el presupuesto que requieren para poder cumplir mejor sus misiones, es por ello que debe existir una mejor comunicación con el Congreso, así como con las instancias del Ejecutivo que elaboran los presupuestos de las Fuerzas Armadas.
Ante esta situación, la Comisión de Marina creó la Subcomisión de Presupuesto de la Secretaría de Marina para que ésta impulsara un incremento al presupuesto de la Armada de México, principalmente para que se destinara a los proyectos de construcción de buques, la rehabilitación de astilleros y centros de reparaciones navales y levantamientos topohidrográficos y aerofotogramétricos, lo que no fue posible por diferentes circunstancias, como fue la no aprobación de la reforma fiscal y la canalización de recursos para obras sociales, afectando esto considerablemente a la Institución; sabemos de los esfuerzos que realiza la Marina en hacer más con menos.
El ejercicio legislativo que realizamos de involucrarnos en el presupuesto de la Armada y del que no había antecedente en las pasadas Legislaturas, las fracciones parlamentarias representadas en la Comisión coincidimos en continuar con este trabajo y lograr en el próximo período de sesiones un incremento al presupuesto.
Otro de los precedentes, éste a nivel histórico sentado en la vida legislativa, es que el Alto Mando de la Armada el pasado veinticuatro de octubre del año dos mil uno acudió a reunión de trabajo de Comisión en la Cámara de Diputados, donde expuso las principales actividades de la Dependencia en el año 2001 y los proyectos de inversión; los legisladores en un ejercicio republicano y de acuerdo al cumplimiento de la Constitución cuestionamos al Alto Mando sobre las dudas e inquietudes en el manejo de la Armada.
Este tipo de reuniones de trabajo han hecho que los legisladores tomen con más interés las actividades de la Marina de Guerra como la Mercante.
Otro Grupo de Trabajo creado, es la SUBCOMISIÓN DEL ESTUDIO DEL ESTADO QUE GUARDA LA MARINA MERCANTE NACIONAL.
B) Al llegar a la Comisión de Marina y ante la insistencia de gran cantidad de ciudadanos involucrados en el Sector Marítimo Mercante Mexicano, quienes nos plantearon desde todas las ópticas la amplia gama de problemas que esta actividad estaba soportando, decidimos en el seno de la Comisión analizar y evaluar el qué y el cómo intervenir para colaborar en resolver su problemática, desde nuestro ámbito de competencia.
En términos generales, describiré cuál ha sido el proceso de análisis de los diputados y las medidas que se han adoptado para arribar a la política y a las estrategias que deberán implantarse en el desarrollo de la Marina Mercante Mexicana.
La Comisión de Marina de esta LVIII Legislatura decidió constituir una Subcomisión de Estudio para el análisis del conjunto de las situaciones que presenta la Marina Mercante.
En la investigación histórica de los ordenamientos jurídicos, encontramos que las reglas se iniciaron desde las ordenanzas de Bilbao perfeccionadas en 1736, pasando por el Código de Comercio de 1854, cuyo Libro Tercero se refiere al comercio marítimo; se mejoraron en el Código de 1884 y el que hasta ahora es nuestro ordenamiento mercantil vigente que entró en vigor el 1° de enero de 1890, en 1940 se publicó la Ley de Vías Generales de Comunicación; de 1963 a 1994 estuvo vigente la Ley de Navegación y Comercio Marítimo que fue derogada casi en su totalidad en 1994.
En 1980, el Ejecutivo Federal consideró apoyar con ciertas medidas a la Industria Naviera Nacional mediante la expedición de un ordenamiento de fomento y desarrollo: "La Ley para el Desarrollo de la Marina Mercante", cuyo antecedente legislativo fue la Ley de Subvenciones de la Marina Mercante Nacional de diciembre de 1930.
En mayo del 2000 la Ley de Navegación sufrió reformas y adiciones en algunos de sus Artículos, entre los cuales destaca la prelación para la realización del cabotaje por naves y empresas extranjeras.
En el período que nos ha tocado trabajar, a iniciativa de la Subcomisión de Estudio se han realizado: los Foros para la modificación al marco normativo del Sector Marítimo y de Consulta en el Noroeste de México para la reactivación de la Marina Mercante Nacional, en apoyo a la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo; un foro para la renovación de la flota petrolera, así como las mesas de trabajo para el desarrollo de la Marina Mercante en materia fiscal y de financiamiento.
Hemos promovido la participación permanente en los nueve grupos de trabajo instalados en el Consejo Consultivo para Reactivar la Marina Mercante Nacional; la comparencia del Coordinador General de Puertos y Marina Mercante y reuniones con el Secretario de Comunicaciones y Transportes. Igualmente, el pasado 15 de diciembre se presentó una iniciativa de reforma integral de la Ley de Navegación y se trabaja en el proyecto de Ley para el Desarrollo de la Marina Mercante Nacional. Se han emitido ante el Pleno de la Cámara de Diputados Puntos de Acuerdo para exhortar a PEMEX a renovar su flota mercante; al Senado para que analice la posible ratificación de los Convenios C147 y C165 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); así como al Ejecutivo Federal para que considerara en el Plan Nacional de Desarrollo las propuestas planteadas para la reactivación de la Marina Mercante.
El conjunto de los foros realizados, las entrevistas con autoridades y grupos que forman parte del Sector Marítimo mercante del país, los estudios sobre la Marina Mercante y en general de todas las propuestas que se presentan a la Comisión de Marina, han sido objeto de un seguimiento serio, que fue retomado con entusiasmo por el Secretario de Comunicaciones y Transportes a través de la instalación del Consejo Consultivo para Reactivar la Marina Mercante Mexicana, el cual opera actualmente discurriendo acerca de los mecanismos que habrán de instrumentarse para la reactivación de esta industria.
El escenario es adverso en el ámbito del cabotaje, tan sólo en el año 2000 se otorgaron 577 permisos especiales de navegación a 55 empresas y 262 embarcaciones; el 82% de éstos se concentra en cuatro banderas: Estados Unidos, Panamá, Liberia y Vanuatu. El tráfico de cabotaje reservado a los mexicanos se realiza significativamente por extranjeros; asimismo, aunque la normatividad señala que los permisos especiales de navegación no podrán otorgarse por más de 90 días, en tanto en la legislación no se especifica por cuánto tiempo o en cuántas ocasiones podrán renovarse dichos permisos.
Puede observarse que varias de las embarcaciones con permisos especiales navegan en aguas mexicanas todo el año realizando cabotaje. Este hecho permite formular un serio cuestionamiento a las políticas públicas que en materia fiscal se han aplicado al Sector Marítimo en los últimos años, en tanto se ha argumentado que la razón de que ello sea así, responde a que los costos de las empresas operando con una flota propia son altamente gravosos, resultando más rentable para éstas operar con banderas extranjeras.
A lo anterior debe agregarse que el sector empresarial no es el único afectado con este hecho, las tripulaciones mexicanas resienten también esta problemática, ya que de acuerdo con el Artículo 32 Constitucional, de haber una flota nacional que realizara este tipo de tráfico, nuestro país aseguraría un número importante de fuentes de empleo para los mexicanos; sin embargo, al ser las embarcaciones extranjeras quienes realizan significativamente esta actividad, el empleo de tripulaciones nacionales se ve seriamente reducido, ya que aun cuando el Artículo 7 de la Ley Federal del Trabajo señala que por lo menos el 90% de los trabajadores que laboren en empresas establecidas en Territorio Nacional deben ser mexicanos, lo que no sucede en la realidad.
Tan sólo la situación que presenta el cabotaje constituye ya en sí misma uno de los principales problemas que enfrenta la Marina Mercante Nacional, pues aunado a la falta de una política fiscal está la inexistencia de modelos de financiamiento. Sabemos que la industria marítima requiere para su fomento una fuerte inversión de capital y no existen mecanismos financieros que contribuyan a la adquisición de buques, pues las altas tasas de interés sobre este tipo de créditos, más que apoyar este objetivo lo desalientan.
Otro de los factores que inciden en la pérdida de nichos de mercado, es que PEMEX ha cedido la mayoría de sus fletes a embarcaciones extranjeras, sin tener la paraestatal una estrategia para el impulso de la Marina Mercante Nacional. Deberá esta empresa revisar sus procesos concursales con flota mexicana, sus esquemas de contratación, la renovación de la flota petrolera para distribución interna de refinados, la importación de productos petrolíferos y la exportación de crudos.
Respecto de los astilleros mexicanos nos cuestionamos: ¿Cómo lograr reactivar la construcción y reparación de embarcaciones en México, si carecemos de una verdadera Flota Mercante Nacional? La respuesta a esta pregunta requiere identificar la competitividad de nuestro país respecto del impacto de los costos de equipo y materiales para la construcción y reparación de embarcaciones en la industria naval; igualmente, cuantificar las ventajas y desventajas que éstos enfrentan respecto de los astilleros extranjeros y determinar el nivel y características de la demanda de la construcción y reparación de buques.
La situación que presenta el tráfico de altura es aún más alarmante, ya que actualmente no existen más de dos embarcaciones realizando esta actividad; el dato que se ha reiterado en éste y otros foros no se puede dejar de mencionar, ya que éste en sí mismo obliga a reflexionar sobre la cantidad de divisas que actualmente se pierden al carecer de una Flota Mercante Nacional; nos referimos efectivamente al 80% de comercio exterior que nuestro país realiza vía el transporte marítimo en el cual no participan las embarcaciones mexicanas, perdiéndose con ello no sólo recursos para el Erario Público y ganancias para las empresas, sino fuentes de empleo.
A la problemática específica de la Marina Mercante Mexicana debe sumarse la que se presenta a nivel internacional y que afecta tanto a los armadores como a las tripulaciones, nos referimos a las Banderas de Conveniencia. ¿Cómo competir con embarcaciones que además de operar en paraísos fiscales aumentan sus ganancias a costa de la violación de los derechos laborales? y ¿Cómo competir por otra parte, con países de larga tradición marítima?
Actualmente, en las sesiones que se realizan en el marco del Consejo instalado por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, se busca dar solución a estos temas que conocen bien quienes integran al Sector Marítimo.
En la Comisión de Marina de la Cámara de Diputados se tiene claro que las medidas que habrán de aplicarse para la reactivación de la Marina Mercante deberán ser producto de un esfuerzo y compromiso coordinado, del que participen las autoridades de cada una de las entidades, Dependencias y Secretarías de Estado del Ejecutivo Federal, el sector empresarial, el sector social y cada una de las instituciones que participan del ámbito marítimo mercante.
En varios de los mecanismos propuestos para lograr este objetivo interviene el Legislativo Federal, que en Comisiones Unidas deberá impulsar entre otros temas el dictamen de Reforma a la Ley de Navegación y los correspondientes en materia fiscal. Los proyectos que se procesan en la Comisión de Marina buscan que el análisis previo que requiere toda medida legislativa se elabore de manera simultánea a los realizados en el Consejo; sabemos que reactivar nuestra Marina Mercante no puede aplazarse por más tiempo y más allá de los trabajos que desde el Legislativo se impulsen, es necesaria la voluntad de todo el Sector Marítimo Mercante, sin voluntad, todo esfuerzo que se realice desde otras trincheras se verá retrasado.
Por otra parte, en reunión de trabajo del pasado 12 de diciembre, presente un punto de Acuerdo que el Pleno aprobó para que se creara la SUBCOMISIÓN DEL ESTUDIO QUE GUARDA LA INVESTIGACIÓN OCEANOGRÁFICA NACIONAL.
C). Dentro de la misión y atribuciones de la Ley Orgánica de la Armada de México está la de realizar actividades de investigación científica, oceanográfica, meteorológica, biológica y de los recursos marítimos, actuando por sí o en colaboración con otras instituciones nacionales o extranjeras, así como intervenir en la prevención y control de la contaminación marítima. La iniciativa de reforma de la Ley Orgánica de la Armada, confirma nuevamente estas atribuciones.
En el año de 1975 México incorporó en el Artículo 27 de su Constitución Política el concepto de la zona económica exclusiva, quedando la misma como parte integral de su patrimonio nacional. Contar con una zona de esta naturaleza, representa para el país un gran reto y oportunidad no tan sólo en lo referente a la potencial fuente de valiosos recursos naturales renovables y no renovables, sino también por la responsabilidad de investigar sus características, dinámica y su preservación ecológica.
Hace solo tres décadas, la Nación Mexicana carente de tradición marítima vivía casi a espaldas a sus mares, ignorando en gran medida sus características, comportamiento y recursos potenciales; hoy, se reconoce que el océano y sus recursos constituyen elementos de trascendencia política, económica y social.
Hoy existe una gran urgencia por explorar e intentar el manejo en forma sustentable de los recursos oceánicos, advirtiendo desde luego nuestro conocimiento limitado sobre los complejos mecanismos que regulan los fenómenos fisicoquímicos, biológicos y atmosféricos responsables de la circulación oceánica y la biodiversidad marina.
De no atenderse oportunamente esta necesidad de investigación, se puede correr el riesgo de producir el deterioro progresivo del océano, con la consecuente declinación en la disponibilidad y calidad de las diversas formas de vida marina; asimismo, está en riesgo de perderse la posibilidad de predicción y de respuesta como sociedad para prevenir desastres originados por cambios climáticos globales como "El Niño", o de naturaleza antropogénica como la contaminación o la sobreexplotación de los recursos bióticos.
La comunidad científica ha realizado un encomiable esfuerzo por cerrar la brecha en el conocimiento científico y tecnológico del océano que nos separa de los países industrializados. Debemos admitir sin embargo, que como todos los sectores han carecido de recursos suficientes, pero más de un interlocutor afín a su actividad en el seno de este Poder, que esté dispuesto a impulsar esta importante actividad nacional.
En el siglo XXI nuestro país no puede permanecer a la zaga de iniciativas y planes internacionales que afectan directamente la soberanía de sus mares y sus recursos. El océano debe ser reconocido como una importante palanca de desarrollo en los futuros planes del Gobierno, pues de su explotación y manejo sustentable pueden generarse los beneficios que la sociedad mexicana demanda.
En la facultad que la Comisión de Marina de la Cámara de Diputados tiene el proponer al Gobierno Federal en materia científica y tecnológica en asuntos inherentes al océano y sus recursos.
Entre sus propuestas y acciones temáticas, esta Subcomisión tiene:
La interlocución con la comunidad involucrada en las ciencias oceánicas.
El Diagnóstico de las ciencias oceánicas nacionales.
El estudio de la legislación oceánica y los tratados internacionales referentes.
La legislación y el manejo de las zonas costeras.
La investigación de la zona económica exclusiva y evaluación de sus recursos renovables y no renovables.
Los problemas presupuestales para la investigación oceanográfica.
La creación del Fideicomiso para la Investigación Oceanográfica.
La promoción de la creación de las redes nacionales de información oceanográfica; y
El apoyo a la difusión y fomento de la investigación de los mares de México.
Dentro del Trabajo de Dictamen Legislativo, ésta Comisión ha realizado las siguientes Resoluciones, Iniciativas y Puntos de Acuerdo:
1. Dictamen de la Iniciativa de reformas y adiciones a los Artículos 106, 106a, 106b, 107, 107b, 107c, 107d, 108, 108a, 108b, 108c, 108d, y 109 de la Ley de Navegación, turnada a Comisiones Unidas de Marina y Comunicaciones y Transportes el veintiséis de octubre de mil novecientos noventa y nueve. (En sentido negativo, LVII Legislatura)
2. Dictamen de la Iniciativa que adiciona un inciso j) al Artículo 21 de la Ley para la Comprobación, Ajuste y Cómputo de Servicios de la Armada de México, turnada a la Comisión de Marina el veintiocho de abril del año dos mil. (En sentido negativo, LVII Legislatura).
3. Dictamen del Punto de Acuerdo para que se investigara la procedencia de dos buques de guerra anclados en el Puerto de Acapulco, Guerrero. (Se dio el trámite correspondiente pasando al archivo).
4. Dictamen del Punto de Acuerdo para solicitar al Ejecutivo Federal la instalación a bordo de la "Unidad Durango" de la Armada de México, el museo histórico Buque Museo Naval "General José María Morelos y Pavón". (Opinión que se agendará en la próxima reunión de trabajo).
5. Se presentó Iniciativa que adiciona una fracción XVIII al Título Primero de la Ley Federal de Derechos, que especifica el pago de derechos por la venta de cartas náuticas. (Se dictaminó y se incluyó en la Ley Federal de Derechos).
6. Pendiente por Dictaminar las Propuestas de Modificación a la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas, turnado por la Mesa Directiva el veintiséis de marzo de mil novecientos noventa y ocho.
7. Pendiente por dictaminar la Iniciativa de reforma a la Ley de Navegación
8. Pendiente por dictaminar la Iniciativa que adiciona y reforma el Artículo 15 de la Ley del Servicio Militar, turnada a Comisiones Unidas de Defensa Nacional y Marina el ocho de diciembre de mil novecientos noventa y ocho.
Asimismo, estamos atentos de la Iniciativa de Ley Orgánica y de Disciplina del Personal de la Armada de México, que el seis de noviembre del dos mil uno el Ejecutivo Federal presentó en el Senado de la República, iniciativas que pretenden modificar el marco orgánico de esa Institución, así como la Ley de Disciplina que norma a los marinos militares en su conducta dentro y fuera del servicio.
C O N C L U S I Ó N
El reto de la nueva administración no es fácil y necesita el apoyo del Congreso para hacer política sin distinción, a fin de lograr un mejor Gobierno.
Como han apreciado, señores cursantes de la Maestría en Mando Superior y Seguridad Nacional, el quehacer legislativo de las Comisiones del Congreso es muy dinámico y de gran importancia para el desarrollo nacional, hay muchos temas en que se debe trabajar como el de la Reforma Integral para las Fuerzas Armadas en el aspecto de su administración de justicia, separar a la Fuerza Aérea de la Secretaría de la Defensa e ir pensando en eficientar más su aparato administrativo, pudiendo ser esto un Estado Mayor conjunto como existe ya en otros países.
La vida legislativa de los diputados es muy corta y se debe avanzar en la posibilidad de su reelección, misma que coadyuvaría en la continuidad del trabajo que muchas veces es dejado en el camino, esto significaría profesionalizar el trabajo legislativo.
La Comisión de Marina dejará un informe ejecutivo, donde se tracen acciones que puedan tomar las próximas Legislaturas en el ámbito marítimo.
Para finalizar esta exposición quiero hacer con ustedes una reflexión, en el sentido de que no debemos olvidar el gran esfuerzo que han hecho miles y miles de mexicanos en sus respectivos tiempos para mantener viva y boyante la Marina de Guerra y Mercante Mexicana.
La mayoría de los discursos sobre estas actividades describen los millones de kilómetros cuadrados de aguas que nuestro país tiene, la potencialidad de nuestros puertos y la gran cantidad de recursos que estamos perdiendo por carecer de una Marina Mercante fuerte.
Creo que hoy en nuestros tiempos el aspecto marítimo es materia de seguridad nacional, por lo que nos urge seguir construyendo en nuestros astilleros los buques de guerra para la salvaguarda de la soberanía nacional y reactivar la Marina Mercante para el desarrollo económico y social de nuestro país, y es por eso indispensable pensar que los mecanismos que se instrumenten se asuman con plena responsabilidad social pensando en el interés nacional.
Muchas gracias por su atención.