COORDINACION GENERAL DE COMUNICACION SOCIAL

Boca del Río, Veracruz, a 29 de junio de 2001

B O L E T I N No. 0521

México no es juez ni ejecutor de sentencias, sino actor que sostiene firmemente las reglas del derecho internacional, no menores a las que constituyen compromisos con los derechos humanos y condenan la violencia contra la autodeterminación de los pueblos.

Así lo afirmó Enrique Jackson Ramírez, presidente de la Cámara de Senadores, al clausurar la IV Reunión Interparlamentaria México – Cuba, donde el Congreso de la Unión mexicano reiteró su rechazo al bloqueo económico a Cuba que desde hace más de 30 años, es insultante, de ineficaces resultados y fuente de agravios y tensiones para la región latinoamericana.

El senador sostuvo que no hay mejor manera de desenmascarar pretensiones intervensionistas, disfrazadas de derechos humanos, que cumplir con el derecho nacional e internacional, "no el que unilateral y coercitivamente se pretende imponer".

Añadió que en esta relación bilateral existen aspectos donde los hechos internos de una nación repercuten en la otra, pero son claros los ámbitos que sólo pertenecen a la voluntad de cada uno. "Podemos encontrar cauces para entendernos mejor, no para alterar las decisiones que corresponden al otro, ese es el límite".

Subrayó que en sus relaciones con otros países, México preservará lo que lo distingue como una nación diferente, seria, constructiva y confiable.

Se pronunció por impulsar instituciones hemisféricas que se caractericen por la equidad y la justicia, que desechen la acción unilateral y extraterritorial, que propicien la negociación respetuosa y provechosa para los países.

Durante un siglo, destacó, las relaciones han sido cercanas, se han visto conmovidas por amenazas externas graves, pero siempre hemos encontrado en nuestras raíces y la solidaridad, la voluntad para superarlas.

"Somos diferentes, pero sólo el respeto mutuo ayudará a ahondar y cultivar nuestra amistad". Agregó que los retos actuales requieren reconocer lo que se debe cambiar y lo que no, mediante fórmulas precisas que permitan superarlos y ayuden a preservar lo esencial.

En su oportunidad, el cubano Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la ANPP, manifestó que este encuentro contribuyó a avanzar en la consolidación de un mecanismo de relación útil para intercambiar sus diversas opiniones sobre la intensa actividad internacional parlamentaria actual.

"En diversos foros multinacionales –dijo-, nuestros congresos han sido activos, diligentes, con una perenne vocación de protagonismo para contribuir al advenimiento de un mundo más justo, basado en los principios del derecho internacional, congruente con las aspiraciones y los intereses de nuestros pueblos.

Señaló la importancia de revisar en estas reuniones la marcha de las relaciones bilaterales entre México y Cuba, con la finalidad coadyuvar al avance de programas y señalamientos de nuevos posibles planes de actividad conjunta, "que forman un vínculo más rico y diverso, congruente con una profunda tradición de hermandad", agregó.

Reconoció el espíritu fraternal, de comprensión y respeto mutuo, durante el desarrollo de los trabajos de esta interparlamentaria, ya que se discutieron cuestiones bilaterales e internacionales, con franqueza y lealtad.

El senador Marco Antonio Adame Castillo, afirmó que el Congreso de la Unión, y en especial el Senado, tiene como tarea principal ratificar el Acuerdo para la Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (APRI) sin condicionamiento alguno, además de prorrogar y ampliar los acuerdos como el de Alcance Parcial.

Enfatizó que la democracia y los derechos humanos son un eje importante en el presente y futuro de Cuba y México, motivo suficientemente válido para luchar juntos porque estén siempre presentes y sean defendidos en la convivencia nacional e internacional.

Reconoció que esta IV Reunión Interparlamentaria constituyó un ejercicio democrático de encuentro y de diálogo que contribuirá a generar un futuro promisorio para los dos países.

Hizo votos por transitar juntos en la búsqueda de mecanismos de cooperación e integración internacional, multilateral, enriquecidos con el valor de la solidaridad.

"Que sea un proceso de integración solidaria, que vaya más allá de los esfuerzos de convergencia con base en razones de mercado, que resultan claramente insuficientes para responder a los anhelos y necesidades de nuestros pueblos", abundó.

Gustavo Carvajal Moreno, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, manifestó su beneplácito por los logros alcanzados en el encuentro, donde se ratificaron valores y aspiraciones; la lucha contra el bloqueo; se planteó la necesidad de que las leyes e intervenciones extranjeras no deben doblegar a ningún congreso y que la soberanía de los países es básica para su defensa y determinación.

Enfatizó que en el ámbito de la Unión Interparlamentaria Mundial, México y Cuba deben buscar las líneas que va a seguir en el futuro y cuál debe ser la unidad dirigida a la América Latina en esta organización, así como en otros foros internacionales.

Asimismo, ponderó que ésta ha sido la más alta delegación que la República de Cuba ha presentado en una Reunión Interparlamentaria.